Experiencia

Ella tenía 19 años y estaba en su primer trabajo, tenía poco de haber entrado como recepcionista, apenas tanteaba el terreno, pero no tardó en darse cuenta quién era la figura de mayor rango en el organigrama. Toda vez que lo detectó observó sus reacciones y se dio cuenta de que su pareja estaba cerca.

La ambición la llevó a acercarse a él y abordarlo torpemente. Le dijo que ella era joven y bonita, que estaba muy bien y que él debería tomarla y hacerla suya. Él – con 33 años bien vividos, bien corridos- rió y dijo “no gracias”. No descarto la posibilidad de que se haya burlado de su pareja, aunque no lo supe nunca. Lo que sí supe es que esta chica le preguntó por qué no la tomaba, ¿qué era lo que le faltaba?

La respuesta de él fue impresionantemente simple, una sola palabra : Experiencia. Ella se quedó atónita por lo que él prosiguió.

-Quiero a mi lado una mujer que sabe lo que le gusta y como le gusta, que sabe qué hacer y cómo reaccionar, que sabe escuchar y que comprende lo que digo. Eso sólo se logra cuando has aprendido en el camino, cuando has experimentado e incluso traes heridas de guerra.

Esa respuesta arrancó una sonrisa de mis labios cuando escuché la historia. Aunque en ese momento no la comprendí.

Hoy comprendo el significado de esa palabra, hoy que me he topado con torpes seductores cuya falta de oficio y profesionalismo es inexcusable. Que aún no dominan lo básico, que tienen tanto que aprender. Ahora me doy cuenta del valor de la experiencia.

Me doy cuenta también que es el mayor elogió que como mujer pude recibir y me enorgullece haberlo recibido de ti.

Current mood: Nostalgic
Current music: Giudizi Universali/ Samuele Bersani

1 thought on “Experiencia

  1. En cuanto al entendimiento, más vale tarde que nunca 😉 Recuerda lo que dice un viejo refrán: “Más sabe el diablo por viejo, que por diablo”. Y eso es lo que nos queda cuando los años se acumulan inexorablemente: experiencia y aprendizaje que, sin el segundo, la primera no brilla ni se aprovecha :* Y si, así funciona la vida. El joven puede y el viejo sabe; el joven se arriesga para aprender y adquirir lo que, con el tiempo, se convierte en aprendizaje y sabiduría. Entonces el viejo, habiendo perdido el impetu de la juventud, sabe escoger mejor sus batallas. En fin…, vivir es esto y no otra cosa 🙂

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